Cómo aprender a soltar

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¿Es condición humana el querer tenerlo todo controlado? ¿El querer saber qué va a acontecer? ¿El deseo de que nada cambie? Sinceramente, considero que sí, jejeje. En gran medida, hay un alto porcentaje de querer tenerlo TODO bajo control. Sin embargo, si nos mantenemos en esa constante lucha, que estoy convencida que en alguna ocasión has podido experimentar, nuestro cuerpo acaba cesando por puro agotamiento. Por eso hoy vamos a hablar sobre cómo aprender a soltar.

En el momento en que nos aferramos y retenemos los posibles cambios o sucesos que puedan acontecer, es como si estuviésemos estirando durante largo tiempo de una cuerda que pesa toneladas. Un peso que no me es humanamente posible mantener. Un peso que sé que en el momento en que suelte, voy a quedar vencido.

Ante todo, ello no quita que mi deseo sea que las cosas se den de una determinada manera y en un determinado momento de tiempo. ¿Qué ocurre cuando no es así? Nace una gran y tremenda frustración. Porque no ha sucedido lo que yo quería. Ante este hecho, me sitúa en dos opciones:

  • Frustrarme / Fustigarme con la vida, el suceso o incluso conmigo mismo porque la expectativa que tenía no ha acabado siendo como yo deseaba. Ante ello, mi tensión interna va en aumento.
  • Comprender que hay maneras de darse diferentes a las que yo podía haber pensado. Y no se trata de resignarme, sino de abrirme al cambio y observar las nuevas puertas que pueden abrirse, para poder así soltar.

El anhelo general es que todo permanezca dentro de lo que popularmente se conoce como mi zona de control. Desde este espacio, creo tener control ante todo lo que por ahí transita. Me es todo conocido. Se estará más o menos cómodo en él, sin embargo, lo conozco. Y precisamente por la razón de conocerlo, me da la sensación que está bajo mi mando.

Hoy te traigo una buena y mala noticia  😊 Y es que, NADA, absolutamente nada está bajo nuestro control. Cuanto más puedo pensar en cómo se tiene que desarrollar la situación x, menos lo voy a acertar. Pues podrás estar pensando y pensando, invirtiendo una gran cantidad de tiempo, pero cuando llegue ese momento, es probable que lo que acabe sucediendo ni siquiera te lo hayas imaginado. Y más aún, ¿qué forma toma? Puede que incluso sea más sencillo de lo que te hubieras imaginado.  Todo ese tiempo que has estado elucubrando acerca de los diversos acontecimientos y soluciones que podían darse, ¿dónde queda? Todo ese tiempo se convierte en aire. Ese tiempo se escapa entre tus dedos. Y tú te escapas con él. Pues ese tiempo, ha dejado de ser un valor para ti. Dejaste de invertirlo en la construcción del momento presente. Y es que cuando más inviertas en ese mantener y en ese oasis de futuro, más perdido se haya uno. Y es cuando más necesidad hay de decir, HASTA AQUÍ! Ya no puedo más!

No es necesario llegar al estado de no poder más para ser consciente de que es hora de soltar. Es tiempo para observar y simplemente soltar esa cuerda. Vale Mónica, muy bien la teoría, ¿pero eso cómo lo llevo a la práctica?

Estoy convencida de que eres muy consciente cuándo esa situación aparece, y cómo tu mente está elucubrando y elucubrando y elucubrando… Y así, sin parar..

Por tanto, en el momento en que observes que esa situación, pensamiento o emoción te esté arrastrando, permítete soltar esa cuerda (esa situación, pensamiento o emoción). No lo veas como una derrota, pues no hay una lucha en ello. Deja ir ese peso que ya no puedes sostener más. Desde ahí, te permitirá alzar tu mirada y ver con perspectiva lo que estaba sucediendo para así poder determinar qué hacer.

Para ello, recuerda lo que siempre te remarco. ¡RESPIRA! Desde tu respiración consciente desde el bajo vientre, podrás tener la claridad necesaria para decidir qué hacer ahora después. Pero para ello, debes permitirte SOLTAR, PARAR y RESPIRAR.

Soltar es sinónimo de bienestar. Sino suelto, ese peso lo podré mantener sólo hasta un cierto tiempo. Pero no va a ser hasta el infinito, pues mi cuerpo, ya sea a nivel físico, o a nivel emocional, claramente me va a ir avisando de que o suelto, o bien hasta aquí, ya no se puede más. La gestión emocional es muy importante en este aspecto, ella nos ayudará soltar.

Por tanto, permítete ir ligero de carga, llevar lo justo y necesario que necesites para el día de hoy. Para mañana, ya se verá si se tiene que cambiar o no de maleta, o incluso puedo ir más ligero todavía  😉Focalízate en el momento presente desde tu respiración para tomar conciencia de la necesidad de soltar. Muy fácilmente podrás determinar cuándo y cómo es necesario que sueltes.

Mónica Larruy Carrete – Diciembre 2018

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