El estrés es una problemática que cada día preocupa a más gente y que es necesario abordar, ya que si se sostiene en el tiempo, los efectos sobre el organismo son nefastos. En este artículo vamos a ver qué es el estrés, qué factores lo generan y cómo se puede tratar el estrés con la medicina tradicional china.
¿Qué es el estrés?
Eso que llamamos estrés, no es una enfermedad, no es un síndrome, es un estado de reacción que tiene el organismo, ante la forma de vivir.
Está considerado como uno de los agentes fundamentales que pueden provocar un accidente cardíaco. Es como la caja donde entra todo.
“Estoy hecho polvo, estoy destrozado… No como bien, no duermo, estoy de mal humor, tengo angustia, tengo crisis de pánico, tengo ideas raras que no me gustan, me llevo mal con la gente, grito, estoy irascible… Pero por lo demás, estoy sano, me han hecho unos análisis y estoy perfecto, sale todo bien”.
Todavía no se ha valorado lo que supone esa situación. Es todo un sistema de alertas y alarmas que está mostrando el organismo, porque no sabe dar una respuesta, no sabe cómo comportarse ante el tipo de vida que está teniendo, de ahí que se manifieste con diversas sintomatologías donde el denominador común es “no me encuentro bien”.
El estrés es necesario en nuestras vidas, pues es el que nos permite que ante una situación de alerta pueda atenderla y darle respuesta. El problema aparece cuando este estrés es mantenido en el tiempo y no hay respuesta. Entonces es cuando empiezan a aparecer los efectos del estrés.
Al tener que gestionar una o diversas situaciones de estrés el primero en verse alterado va a ser nuestro sistema nervioso. La química de éste, sí o sí se verá modificada, con una clara finalidad, dar respuesta a la alerta que se está viviendo.
Por ejemplo, vamos a remontarnos a la época de las cavernas en la que una de las principales amenazas podía ser que viniese un tigre a atacarnos. En esta situación, toda la química del cuerpo se pone en alerta y comienza a liberar diversas sustancias que me dan la capacidad para huir o luchar. Ante esta lucha o huida, se da una respuesta y el sistema de estrés / alerta se verá apagado.
Volvemos ahora a nuestro día a día, ¿cuántos tigres no experimentas que te están acechando en tu día a día? ¿Cómo les das respuesta? En un altísimo porcentaje, no se atiende (en ocasiones simplemente por no saber cómo hacerlo) esta alerta/amenaza que uno está viviendo y se va alargando durante días, semanas, meses,… Lo que había comenzado cómo una respuesta necesaria de supervivencia, se extiende en el tiempo haciendo que todo nuestro organismo vaya haciendo mella. Sería equivalente a decir que hay uno o varios tigres detrás de mí y yo corro y corro.. . ¿Cuánto tiempo puedo mantener esa huida?
Todo surge como consecuencia del planteamiento de dos mundos distintos. El mundo en el que se encuentra la persona y el mundo que le gustaría que fuera. Surgen dos opciones, pero no se sabe compaginarlas y pelea con ellas.
Entra en combate con el mundo establecido, con el que cree que debería ser y con el que intuye que debe ser, pero no sabe dónde situarlo. En realidad, entra en conflicto con la existencia y con la propia vida.
Planteado bajo esta óptica, ¿quién no ha pasado por una situación de estrés? Porque una cosa es lo que el mundo nos ofrece, lo que hay; otra cosa es lo que nosotros queremos; y otra cosa es lo que nosotros intuimos que debe ser.
El estrés no es patrimonio de países ricos, sino que se ha extendido a todo el planeta. Es un fracaso de adaptación. Cuando nace la adaptación ante las situaciones que estamos viviendo, mi realidad vs la que me gustaría no entra en lucha, me permito el ir transitando por ella y dando opción que sea diferente (y no por ello peor, en ocasiones, incluso mejor a lo esperado/imaginado), desde ahí el estrés va a disminuir notablemente.
En la vida es muy importante cómo nos relacionamos con nuestras emociones y cómo las gestionamos. Y es que, al final, cómo yo interpreto y vivo mi realidad va a condicionar mi estado. Muchas veces me encuentro en consulta con la frase “es que es una tontería, pero…” Poco importa cómo sea el suceso, sino que importa cómo lo vivo y lo estoy interpretando. Pues al final real o no, si para mí es la mayor de las realidades, ésta me va a acabar afectando.
Factores que inciden en el estrés
Son muchos los factores que al final van a dar como respuesta este estrés mantenido:
- La adaptación
Se ha mencionado previamente. Y es que ésta es una de las principales que van a generar que entre en lucha conmigo mismo y con la situación que estoy viviendo, por estar como en dos realidades muy diferentes y de ahí el consecuente desgaste que acaba generando.
- Pensamientos repetitivos
Entrar en bucles de pensamientos recurrentes ciertamente “destructivos”.
No se trata de estar con la mente en blanco (eso se destina a un estilo de meditación que es la meditación zen, pero no para el día a día) ni se trata de estar siempre “happy flower”. Pero sí, es muy importante tomar conciencia de qué y cómo estoy pensando. No se trata de entrar en modo psicoanalítico pero sí de poner atención a que determinados pensamientos no cobren fuerza que pueden trasladarse a lo largo de muchos días y semanas. Los pensamientos “desagradables” vendrán, pero ¿cómo los atiendo? Ahí la importancia de la gestión emocional. El contar con herramientas que desde El camino de Tanit te podemos ofrecer, para que éstos no desborden. Y a la vez, ir viendo los patrones que están dando pie a que se vayan manifestando una y otra vez.
- No descansar
Es fundamental un correcto descanso para que mi organismo tenga la capacidad de recuperarse y regenerarse ante todo lo vivido. Algún día puntual puedo no descansar, pero el problema viene cuando se va alargando en el tiempo. Al final, no se da oportunidad al sistema inmune a que haga su trabajo. Dando como consecuencia el levantarse “destrozado”, sin energía, apatía, etc. ¿Cómo va a ser tu día a día? El bucle del estrés se va a ir retroalimentado: no estoy bien-me frustro-no hago nada por cambiar (porque no hay energía para ello)-estoy alicaído/desilusionado, etc. etc.
- Autoexigencia
Uno puede sentirse incapaz de realizar determinadas acciones/tareas, dando pie a que cada vez que tenga que hacer frente a determinadas situaciones, el estrés se dispare una y otra vez. Aquí puede estar de fondo también la exigencia, el sentirse que no se llegan a cumplir las propias expectativas o un nivel de excelencia tan alto fijado por uno mismo, que es imposible conseguirlo por más que uno hace y hace, porque nunca será lo suficiente o estará lo suficientemente bien hecho.
¿Podemos tratar el estrés con la medicina tradicional china?
Desde la Medicina Tradicional China, abordando el tema de la adaptación, debemos tener muy presentes que para relacionarnos correctamente con lo que existe, deberíamos usar el Xin Bao (maestro de corazón) y San Jiao (triple calentador), no serán los únicos pero sí que serán muy protagonistas en el tratamiento. Estos dos vectores funcionales no poseen un sustrato físico.
El maestro de corazón sería aquella función que permite que el emperador (el corazón) asuma sus propias funciones a través de su maestro. Estas funciones primordiales serán: transmitir los designios del emperador y ser el filtro que recoge y procesa la información que proviene de las vivencias del día a día, alojadas en los diversos órganos para transmitirla ya depurada al emperador.
Es decir, el maestro de corazón sería el guía que va a llevar al corazón el conocimiento adecuado de cuál es la situación de su reino (de todo el organismo del cuerpo). Ello permite que el emperador mantenga un equilibrio, una armonía y sepa decir qué hacer en cada momento sin dejarse llevar por la angustia ni la ansiedad.
El maestro de corazón supone un vector de adaptación, de aprendizaje, de evolución, para facilitar la relación con el medio y posibilitar el despertar al proyecto que viene de la fuerza del triple calentador.
El triple calentador es el encargado de suministrar al emperador la información general física del organismo, para que esté enterado de todo lo que ocurre en su pueblo (en el organismo). El triple calentador representa: evolución, aprendizaje y adaptación.
El triple calentador coordina la adaptación fisiológica del cuerpo. Esta función de adaptación del organismo se refiere a la capacidad para mantener la homeostasis y responder a los cambios internos y externos. En base a nuestra interpretación del entorno, se elabora una respuesta de adaptación que vía triple calentador, coordina a los diversos reinos para que elaboren la respuesta necesaria que favorezca la resolución de la vivencia que estamos viviendo. Es el coordinador por excelencia.
Se va a adaptar a lo que percibo de la realidad, a lo que interpreto y no a la realidad objetiva. De este modo, si uno está continuamente en alerta aún sin haber un peligro real alrededor, el cuerpo va a responder ante esta alerta (porque así lo estoy viviendo).
Estos dos vectores; maestro de corazón y triple calentador, estarán presentes en un tratamiento cuya base pueda ser el estrés, pero ni mucho menos serán los únicos. Pues en función de las afecciones que presente la persona, así los vectores y como consecuencia los puntos de acupuntura/digitopuntura a combinar.
Poniendo como telón de fondo el estrés, hay tratamientos desde la Medicina Tradicional China incidiendo en multitud de aspectos, combinado con gestión emocional y en algunos casos también con PNIE. También es efectiva la acupuntura o la acupresión para relajar el sistema nervioso y ayudar a la energía del organismo a que fluya correctamente. Según la persona, así será el tratamiento que se irá desarrollando. Un tratamiento vivo, pues la persona irá cambiando/evolucionando en su proceso, y con él también el tratamiento que se brinda para acompañarle.
Mónica Larruy Carrete.
Marzo 2025.
Fuentes:
- Tratado de acupuntura y moxibustión.
- Sistemas de regulación energética en Medicina Tradicional China.
Autor de la foto: Gerarlt.
4 Respuestas
Ramiro
Muy bien.
Gracias
admin
Muchas gracias a ti! Un placer si la lectura ha sido enriquecedora 🙂
Saludos,
Mónica.
Alfonso Vacas Roldán
Hola Mónica
Espero que estés bien y gracias por estos momentos de realidad y ayuda que planteas en esta publicación.
El estrés está matando a las sociedades que solo buscan hacer las cosas rápidamente .No pienso, no hago, todo ha ser al momento .Pero se olvidan que la vida se ha de ir viviendo «en el aquí y en el ahora» sin pensar en qué haré o dejaré de hacer mañana.
Si necesitas de mi ayuda en algún momento que sepas que estoy de baja larga. Por eso aprovecho el tiempo haciendo voluntariado en el Casal de Sanllehy, cerca del Parque Güell. Realizo Mandalas, los miércoles y Grafoterapia los jueves por la tarde.
Un abrazo
admin
Muy buenas Alfonso!
El estrés se está convirtiendo en una patología dando pie a muchísimos trastornos.
La inmediatez y el corre corre actual de las sociedades no ayuda en su conjunto. De ahí la importancia de poder dedicarse mínimamente unos espacios de tiempo para ir pausando este ritmo frenético y poder así uno irse nutriendo y atendiendo a las necesidades reales que pueda uno tener (y no las tareas que la cabeza frecuentemente impone).
Gracias por tu ofrecimiento pero por ahora, no requiero de ayudas.
Abrazos de vuelta!
Mónica.