¿A quién dedicas tu tiempo en la vida?

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Estos datos reflejan la realidad que vive un ser humano promedio. A continuación, te muestro 6 gráficas, para comparar cómo cambia en qué inviertes tu tiempo a lo largo de tu vida y con qué personas lo compartes. 🤓 

 

Tiempo con tus padres y familia

 A partir de los 19-20 años el tiempo con ellos disminuye de forma considerable.

– Valora el tiempo con tus padres.

Creemos, especialmente siendo pequeños / jóvenes, que tenemos unos super padres; superman y superwoman. A los cuales nada les afecta y el tiempo no pasa para ellos. Sin embargo, a medida que se van sumando años, uno va viendo que esos super padres van teniendo los primeros achaques y viendo que el mito de que eran intocables se cae. Este es el primer momento en que, uno se da cuenta de que llegará el día en que no estén. Por tanto, no esperes a que se acerque ese momento para estar con ellos, aprovecha AHORA que están para compartir pequeños grandes momentos con ellos. 

– Cuanto mayor te haces, más escaso es.

La vida adulta conlleva responsabilidades que no se pueden eludir. Sin embargo, evita llenar toda la agenda del día y encuentra esos momentos para compartir con ellos. No importa la cantidad de tiempo, sino la calidad de ese tiempo con ellos. No importa si están aquí o están en otro país, aprovéchate de las videollamadas.

tiempo dedicado

 

Tiempo con amigos 

Sube en la adolescencia, a partir de aproximadamente, de los 15 hasta los 18 años. A partir de entonces baja para estabilizarse a partir de los 40.

– Muchos amigos en la juventud, significativamente menos de mayor.

En la época de la adolescencia se está construyendo nuestra identidad, para ello necesitamos sentirnos parte de una tribu. Una tribu que obviamente no es la familiar, sino la tribu de los amigos. De ahí que, no sea casual ver a un grupo de jóvenes y ver que todos visten igual. De esta manera, sentimos que pertenecemos y somos aceptados por dicha tribu. A medida que vamos creciendo, y se va definiendo quiénes somos realmente vemos que los amigos son mucho más que simplemente salir de fiesta. Por lo que este hecho, juntamente con el propio ritmo del día a día, hace que sean pocos los amigos que van perdurando a lo largo de los años.

– Los amigos son la familia que eliges.

Cuida a las amistades duraderas, para disfrutar de los buenos momentos y para poder apoyarnos en los malos o no tan buenos momentos.

– Invierte tu energía en pocos, pero buenos amigos.

Cuando somos jóvenes creemos que cuantos más amigos mejor estaremos, sin embargo la vida y el tiempo nos muestra que no es tan importante el número de amigos sino la calidad de estos amigos. Puedes tener cientos de amigos en redes sociales, pero ¿con cuántos de ellos compartes tus preocupaciones? 

El tiempo de los amigos es limitado: da prioridad a los auténticos.

 

Tiempo con tu pareja 

Aumenta toda la vida hasta la muerte 

– La familia no la eliges, la pareja sí.

 – Es con quien vas a pasar más tiempo.

Al igual que nosotros tenemos días de todos los colores, cuando la vida es compartida esos matices de colores se ven ampliados. Por lo que es muy importante, la comunicación, el comprenderse el uno al otro, saber lo que se está viviendo a título personal para que la otra persona conozca en el punto en que se está y poder desde ahí echar una mano o bien remar en una misma dirección. 

Los buenos momentos de uno, se multiplican y se nutren por 100 cuando no son compartidos. No dudes nunca en compartir lo que vas viviendo.

– Encuentra a alguien con quien te encante conversar; la belleza se apaga, las buenas conversaciones no. 

Las inquietudes de uno y otro hacen que se pueda nutrir la pareja. Puede suceder que lo que uno ve/comprende de una manera, el otro lo vea/comprenda desde la perspectiva antagónica. Y ello es hermoso verlo y ponerlo sobre la mesa, pues de hacerlo va a dar pie a que nazca una tercera perspectiva que desde la propia es muy difícil conseguir llegar.

– Que no sea el reloj quién te establezca el tiempo para encontrar a tu pareja, que no te haga creer que vas tarde o que tiene que ser algo inmediato/ya.

Sé natural. No tengas expectativas, sino disfrutar de ser quién eres para desde ahí poder dar con una persona afín. 

Siempre digo que considero que no existen las medias naranjas, sino que existen naranjas enteras/completas que cuando se encuentran, se nutren ofreciendo un zumo sin igual. 

La pareja llega en el momento más insospechado, no tengas prisa. Junto a ella, vas a compartir muchos y maravillosos momentos. Date el tiempo para saborear todo el proceso.

 

Tiempo con tus hijo/as

De aproximadamente los 30 a los 40 es cuando hay el número más elevado de horas al día con los hijos/as.  

– Los primeros años de tus hijos son mágicos y vuelan.

Me atrevería a decir que el tiempo vuela, pero bien es verdad que ves en tus hijos/as precisamente la velocidad de ese tiempo al ver lo rápido que han ido evolucionando. Y cuando son bebés, es un abrir y cerrar los ojos.

Cuando son bebés requieren gran parte de tu tiempo y es que, necesitan muchos cuidados y atenciones. No te preocupes, pues cuando se vayan haciendo mayores verás la autonomía que toman y tú y tu tiempo quedará reducido. Todavía no lo he experimentado en primera persona (todo se andará :P), pero padres que tienen ya adolescentes suelen repetir: “Aprovéchate ahora que después no querrán saber de ti”. No me tomo estas palabras literalmente, sino que comprendo que en la adolescencia van a necesitar construir su identidad fuera del nido de la familia, identificarse con la tribu, y para ello es necesario espacio para comprenderse y definirse. No quita que los padres estemos siempre a su lado, más cerca o más lejos, para arroparlos y cuidarlos siempre que estos lo necesiten. El amor de un padre y/o una madre, puede con todo.

– Estate presente y disfrútalos.

Muy especialmente cuando estés con tus hijos/as deja a un lado los dispositivos electrónicos (tablets, móviles, etc.) y vuelve a jugar con ellos como cuando eras niño. Tú lo disfrutarás, pero no sabes cuánto lo va a agradecer y recordar durante toda su vida tus hijos/as. De esta manera, les podemos dar herramientas para que desarrollen su creatividad, la cual es un bien escaso hoy en día.

Disfruta el tiempo con tus hijos, pasa rápido. Evita que tengas que añorar una etapa de tus hijos/as en que no te has dado el tiempo para poderla disfrutar. Haz de tu presente, el pilar sobre el que construir el amor hacia tu hijo/a, pues éste le va a dar una gran confianza y estima en sí mismo/a.

 

Tiempo con tus compis de trabajo 

Desde los 20 años hasta algo más de los 55 años pasarás bastantes horas juntos. 

– Pasarás mucho de tu tiempo en el trabajo (trabajando en remoto o no).

Haz que ese tiempo sea, en la medida en que te sea posible, gustoso. No por ello se trata que estés siempre feliz como una perdiz. Sino que seas capaz de poder encontrar momentos, personas, etc. que hagan que tus horas en el trabajo te enriquezcan, te hagan dibujar una sonrisa por dentro… Y no se trata de que ese estado sean todas las horas laborables, ¡NO! No pretendas un estado de felicidad perpetua, pues es irreal por mucho que la mente te haga creer lo contrario. Sino que busca que en la balanza el peso quede repartido y no sea todo malo.

–  Los referentes que tengas en el trabajo van a ser importantes.

Encuentra un grupo de profesionales y personas que te nutran personal y profesionalmente. Y es que, alguien puede ser muy bueno en lo suyo. pero si no tiene un mínimo de humanidad, será difícil el poder disfrutar de esa relación.

Es bueno tener a referentes que te nutran, pero no pretendas hacer igual que hacen ellos. Tú tienes tu forma y ellos la suya, no va a haber nunca dos formas de hacer que sean iguales. Así que, confía en ti y en tu trabajo. Pues de ello reside gran parte de cualquier éxito, personal y profesionalmente. 

Nútrete de compañeros/as de trabajo que te aporten y con los que puedas enriquecerte.

 

Tiempo que pasas solo/a 

Aumenta de forma exponencial a lo largo de tu vida.

– Aprender a estar a gusto solo/a es imprescindible.

Hay muchas parcelas en nuestra vida, ya las hemos ido viendo. Sin embargo, hay una que frecuentemente se olvida; YO. Pareciera ser que si invierto tiempo en mí, soy una persona egoísta. Y es totalmente lo contrario. Cuando uno invierte tiempo en sí mismo, se está cuidando, se está enriqueciendo, está creciendo como persona… Y es que, le es posible contactar con aspectos/patrones personales que son necesarios contactar a título personal. Desde fuera se pueda redireccionar para ir hacia la dirección, sin embargo el cambio profundo llega por parte de uno. Si uno no cuenta con ese tiempo para estar consigo mismo, de sentirse, de escucharse, etc., será sumamente difícil que nazca algún cambio nutritivo.

– Aburrirse de vez en cuando ayuda.

Pareciera ser que siempre tenemos que estar haciendo cosas, pues sino la otra alternativa muy frecuente es estar viendo una serie o peli. Te lanzo ahora una propuesta. Por un día, ábrete a experimentar qué sucede si no estás todo el día haciendo tareas (por muchas que hayan, siempre es posible encajarlas en otro momento o bien reducirlas para que no sea todo el día de una tarea tras otra) y ante ese espacio que nazca no recurras a ver una serie o película ni a redes sociales. ¿Qué sucede? ¿Cómo te sientes? ¿Qué necesitas realmente?

Encuentra tu espacio para disfrutar y aprender de la soledad bien entendida. 

Aprender a estar contigo mismo va a propiciar que vayas acercándote a un lugar en que te querrás o cada vez estarás más cerca de él.

Independientemente del cómputo de horas que puedas invertir en cada parcela de tu vida; familia, hij@s, amigos, compañeros de trabajo, pareja y a título personal, no busques cuantificarlo, sino buscar el disfrutar del tiempo que cuentes (sea mucho o poco). Pues se tratará más de horas de calidad que de cantidad. De ahí, la importancia de que ese tiempo sea pleno. Que puedas estar plenamente contigo, con tu pareja, con tu familia, etc. sin distracciones de quehaceres, móviles, etc. 

El tiempo vuela, por tanto busca siempre que te sea posible el poder saborear lo que estás viviendo y con quién lo estás viviendo. Pues si existe una verdad absoluta, es que ese tiempo nunca más va a regresar. De ahí la importancia de que priorices con quién y cómo deseas saborear de ese tiempo. ¡Sé feliz no porque todo sea bueno, sino porque en todo hay algo muy bueno!

 

Fuente: American Time Use Survey 

Foto de portada: Aron Visuals.

Mónica Larruy Carrete – Diciembre 2023

6 Respuestas

  1. Yolanda
    | Responder

    Gracias Monica por estas reflexiones. Aunque en el fondo las conocemos siempre va bien parar y recordarlas

    • admin
      | Responder

      Muy buenas Yolanda!

      Coincido 100×100. Son aspectos que generalmente están muy presentes, pero a veces con el propio ritmo del día a día es fácil dejar de prestarles atención.

      Saludos y feliz día,
      Mónica.

  2. Matilde Diaz
    | Responder

    Todas estas reflexiones son reales, son saludables, lo sabemos, estamos de acuerdo para que una vida sea plena , satisfactoria, eficiente son los pilares sobre lo que se va apoyar .
    Mi gran pregunta porque no lo ejecutamos, porque no lo tomamos en cuenta.
    Gracias Monica por recordarnos todos estos conceptos.

    • admin
      | Responder

      Muy buenas Matilde!

      Un placer saludarte por aquí 🙂
      Respondiendo a tu pregunta, personalmente, considero que el ritmo que se suele llevar en el día a día hace que se entre en piloto automático y desde ahí lo que pareciera ser que tendría que ser mi base/mis pilares, si éstos no están bien firmes es fácil que el ritmo le lleve a uno.
      Lo importante, es ir tomando conciencia y de poco a poco ir reconduciendo hacia nuestras raíces (nuestro entorno), que son las que nos van a sustentar a lo largo de los años.

      Saludos y feliz día,
      Mónica.

  3. Alfons Vacas
    | Responder

    Hola
    Muchas gracias por compartir estas afirmaciones, porque a pesar que son muy conocidas, sabidas es necesario pararse de vez en cuando y reflexionar sobre ellas.

    Un abrazo

    • admin
      | Responder

      Muy buenas Alfons,

      muchas gracias por tus palabras. Coincido plenamente, es necesario en muchas ocasiones el parar para que el piloto automático no nos lleve y desde ahí poder atender a las necesidades reales que tengamos.

      Abrazos de vuelta y muy feliz día,
      Mónica.

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