Cómo ser más productivo en el teletrabajo

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Uno de los aspectos más controvertidos del trabajo cuando tenemos que recurrir a los PCs y a la tecnología es el que se conoce como “síndrome de las ventanas abiertas”, que consiste en el hábito de mantener diversas ventanas abiertas en el ordenador. De esta manera, se salta de una tarea a otra sin llegar a centrarse la persona en ninguna de principio a fin. La controversia surge con la siguiente cuestión: ¿de esta manera atendemos perfectamente diversos frentes a la vez o en realidad los descuidamos? ¿Es una manera de multiplicar la atención o bien de perder la capacidad de concentración? Estas cuestiones y la de cómo ser más productivo en el teletrabajo, las vamos a tratar hoy. 

Manel Fernández Jaria es contundente sobre este tema: “La multitarea nos hace ir más lentos e influye de forma negativa en la calidad y en la productividad”. “Nuestros objetivos se alejan cuando actuamos desde la multitarea, aumenta el cansancio y la carga mental (conjunto de requisitos mentales, cognitivos e intelectuales a los cuales se ve sometido el trabajador a lo largo de su jornada laboral, es decir, nivel de actividad mental o de esfuerzo intelectual necesario para realizar el trabajo).”

Vamos a ir desarrollando esta idea y descubrir cómo ser más productivo en el teletrabajo. Seguro que en alguna ocasión te has encontrado saltando de una tarea a medio hacer a la siguiente y de ésta a otra. De forma que, es muy fácil entrar en un ritmo que pareciéramos ser el diablo de Tasmania o un pollo sin cabeza, corriendo a por lo siguiente sin llegar a pararnos a depositar la atención necesaria en finalizar correctamente la tarea que tenemos entre manos antes de pasar a la siguiente. Ante ello qué sucede, uno tiene la sensación de estar realizando muchísimo trabajo cuando en realidad si paramos a observarlo… ¿Cuántas tareas has finalizado? ¿Cuántas no has tenido que volver a hacer / revisar?

El ir saltando de tarea en tarea en modo paralelo, hace que la atención pudiera parecer que está en todo cuando en realidad está en nada. Para la mente, la sensación que recibe es de alerta: sigue, sigue, no pares que hay mucho por hacer… Desde ahí se implanta un ritmo que genera un cansancio tremendo, tanto a nivel mental como a nivel físico. Vamos a desarrollarlo a nivel neuronal.

A nuestro cerebro le encanta pasar de un estímulo a otro

La multitarea hay quien la define como una alternancia continuada de la atención. Es como una atención totalmente distorsionada: presto atención a esto y esto y a esto, y se cambia el foco de atención de manera muy rápida.

Hacer muchas cosas a la vez, baja la eficiencia, aunque popularmente se tiende a pensar lo contrario. Es verdad que se tiene sensación de hacer mucho y nos sentimos de repente muy realizados, pero la realidad es que lo hemos hecho todo mucho más superficialmente. De ahí la importancia de que, lo que hagas, hazlo prestándole toda la atención posible. 

Desde la neurociencia, podemos hablar que hay una hormona que subyace en nuestro comportamiento con las pantallas (redes sociales, noticias, eMails, WhatsApps, etc.). Se trata de la dopamina. A la dopamina la conocemos como la hormona del placer, y a la vez la hormona de las adicciones. Cada vez que recibimos un Me Gusta, recibimos un comentario, recibimos cosas gratificantes… tendremos un chispazo de dopamina. A nivel cerebral, se establece el mismo circuito que en la adicción, por ejemplo, a la cocaína que en la adicción a las pantallas. Nuestro cerebro no es inmune a tener pantallas todo el rato. Cabe mencionar que es de gran ayuda; nos ha ayudado a estar conectados en época de pandemia, a poder hablar con un familiar que a lo mejor está en la otra punta del mundo, nos ayuda a nivel educativo, empresarial… Pero necesitamos conocer cómo funciona y cómo se activa nuestro cerebro para ser capaces de poder gestionarlo de la mejor de las maneras posibles. 

¿Qué ha hecho la pantalla en el teletrabajo?

Ha conseguido que nos convirtamos en drogodependientes emocionales, adictos a experiencias vibrantes. Y es que, siempre llega algo a la pantalla. Nos hemos acostumbrado a recibir sensaciones y emociones constantemente.  Es algo muy impulsivo: estoy en un grupo y me siento querido, tengo hambre pido y me traen algo de comer, quiero comprar tal cosa la pido y me la traen… Es una satisfacción instantánea: “Lo quiero todo, y lo quiero ya”.

Si prestamos atención, veremos que las dos únicas cosas que nos generan felicidad son el amor y el trabajo bien hecho. Ninguno de los dos es inmediato, sino que significa trabajo, tiempo y dedicación. Hoy en día, no sabemos esperar.

Por otro lado, vamos a comentar la corteza prefrontal del cerebro. Ésta se corresponde a la zona delantera de nuestro cerebro que se encarga de la atención, de la concentración, de la resolución de problemas, del control de impulsos. Es el centro neurálgico de la voluntad. En un bebé, se activa la corteza prefrontal con: luz, sonido y movimiento. A medida que se van haciendo mayores, se busca que estos niños puedan prestar atención a objetivos inmóviles: escuchar a un profesor, disfrutar de un amanecer, que puedan leer un libro, etc. ¿Qué pasa cuándo usamos pantallas? La pantalla es precisamente luz, sonido y movimiento. De forma que, si usamos la corteza prefrontal para estimularnos desde afuera; luz, sonido y movimiento, provoca una necesidad de estar constante o a menudo consultando las pantallas. 

De hecho, seguramente habrás experimentado de estar en alguna reunión por Zoom y recurrir en algún momento a mirar el móvil. ¿Te has preguntado por qué? Aquí vuelve a aparecer la necesidad de dopamina, y es que, al no poder concentrarnos (corteza prefontal) ya sea por estrés o por aburrimiento el cerebro pide la recompensa de la pantalla.

¿Qué sucede cuando trabajamos en modo multitarea con nuestra corteza prefrontal?

Está programada para mostrar preferencia por las novedades. Cuando cambiamos de tarea recibimos una recompensa con dopamina. La búsqueda de estímulos nuevos nos proporciona un premio, nos hace pensar que somos más productivos cuando parece que estamos más ocupados. No obstante, el problema es que estar ocupado no significa que seamos más productivos en el trabajo, ni nos acerca a nuestros objetivos. 

Otro motivo al que algunos expertos remarcan es que, cuando hacemos diversas cosas a la vez parece que potencialmente el rendimiento y nuestro ego se siente más importante. Ahora bien, puede ser que el ego reciba un impulso de autoestima, pero realmente somos mucho menos productivos.

Los momentos de creación parten de momentos de freno de hiperestimulación, donde el aburrimiento puede aparecer para que se den así nuevos mecanismos en nuestro cerebro. Son en los momentos de silencio, donde aparece el momento de una idea que le habías estado dando vueltas a un tema y no veías entonces la solución.

Ante situaciones de estrés, de tristeza, de ansiedad, etc. observa cómo respondes consultando a las pantallas, pues sin ser conscientes, estás dando un alivio momentáneo ante la carga del estrés.

Por tanto, es necesario conocer cómo funciona nuestro cerebro para gestionar el uso de las pantallas y desde ahí el reducir/evitar el modo multitarea.

Consejos para mejorar la productividad en el trabajo

¿Sabes cómo ser más productivo en el teletrabajo? Te damos algunas claves para gestionar el teletrabajo  y  aumentar la productividad en la jornada laboral. 

  • Céntrate en una única tarea y hasta que no hayas acabado con ésta evita pasar a la siguiente. Observa cómo es tu ritmo de productividad y cómo acabas la jornada, sin estar agotado. Pues se implantará un ritmo constante dónde la claridad mental será uno de los ingredientes claves que te darán sosiego y aumentarán la eficacia en tu hacer.
  • Desactivar las notificaciones de las pantallas para evitar que la corteza prefrontal del cerebro se debilite.
  • Posponer la recompensa.Una persona con voluntad llega más lejos que una persona inteligente.
  • Esculpir nuestra atención. ¿A qué quiero prestar atención? Las cosas buenas de la vida, suceden en la vida real. La vida virtual va a base de gratificaciones instantáneas. De ahí la necesidad de conectar con la vida real, volviendo a conectar con las personas.
  • Es necesario estimular la oxitocina; la hormona de la empatía, la hormona de los abrazos (mínimo 8 segundos), mirar a alguien a los ojos y escucharle sin pantallas de por medio … Es la hormona de los vínculos, de las relaciones humanas.

Estimulando la oxitocina, conseguimos que bajen drásticamente los niveles de miedo, angustia y cortisol.

Estos son algunos de los consejos que te ayudarán a ser más productivo en el teletrabajo. ¡Espero que te sean de gran ayuda!

Marzo 2022

Fuente: 

Manel Fernández Jaria – El teletrabajo agudiza el síndrome de las ventanas abiertas.

Marian Rojas – Cómo funciona nuestro cerebro en el mundo digital.

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