¿Cómo gestionar tu tiempo?

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Actualmente, debido a los ritmos frenéticos comunes del día a día solemos estar bombardeados de muchísimos inputs. De algunos de ellos somos conscientes y otros ni nos damos cuenta. Es fácil entrar en una rutina en la que los días pasan volando, pero uno no tiene tiempo para sí mismo, ¿por qué? Y más aún, ¿qué sucede cuando nace un espacio muerto de tiempo? Por ello es importante replantearse cómo gestionar el tiempo. Vamos a irle dando forma en el artículo de hoy 😉

Como te comentaba son numerosos los inputs que recibimos y que tenemos que gestionar en el día a día: 

  • Desde un trabajo que supone una implicación de más de 8 horas con escasos o nulos descansos.
  • Compaginar la vida familiar con la laboral.
  • Poder y saber cómo invertir tiempo en uno.
  • Información que recibimos ya sea por noticias o por redes sociales.
  • Estar al día de todo lo que acontece, ya sea a nivel de sociedad, laboral, etc.

Estos puntos son sólo algunos ejemplos de los muchos acontecimientos que pueden llegar a aparecer en un solo día y ante ello, ¿cómo podemos hacer para gestionarlo y que me quede tiempo para mí?

Antes de abordar esta pregunta, me gustaría que pares ahora unos breves minutos y puedas reflexionar sobre qué sucede en los momentos en los que puedes estar sin hacer nada: ¿recurres al móvil? ¿decides ponerte a ver una serie? ¿te aburres y no sabes qué hacer? O, por el contrario, ¿inviertes ese tiempo en lo que realmente te apetece hacer?

De forma general, no solemos estar acostumbrados a parar y evaluar qué es lo que quiero hacer, sino que se suele recurrir al recurso de añadir más ruido sobre el ruido que ya llevamos de serie. Las formas pueden ser múltiples: continuar haciendo tareas, escuchar un podcast, ver un vídeo o una serie, mirar el móvil, etc. ¿Cuántos momentos a lo largo del día llenas con alguna de estas formas que hemos mencionado? Y es que, uno no suele parar a pensar y explorar qué es lo que realmente le apetece hacer, sino que hay más una tendencia generalizada de buscar calmar la mente de alguna de las maneras comentadas. 

Sin embargo, en esos momentos no estamos encontrando realmente un alivio ni estamos gestionando bien el tiempo. Pareciera ser una suave anestesia que nos aparta de nuestras preocupaciones o incluso de emociones que no se quieren ver. Pero es eso, una suave y breve anestesia durante unos instantes que va a hacer que tu sistema nervioso simpático continúe tan activo como estaba y a su vez se suma que tus emociones/inquietudes no están siendo atendidas. De forma que tras esos instantes de continuar haciendo y haciendo, de consultar las redes sociales, de escuchar un podcast, etc. me estoy olvidando de lo más importante: ¡YO! No estamos atendiendo en ningún momento a nuestras necesidades más vitales. Por ello, debes pensar cómo gestionar tu tiempo para atenderlas. 

Y ojo, no por ello significa que, por ejemplo, no pueda ver una serie. ¡NO! Se trata de que cuando la vea sea porque realmente me viene de gusto y no como una vía de escape a encontrar un ligero (y ficticio) descanso mental dónde pueda apartarme de mi realidad.

Esto lleva como consecuencia que ante los momentos que puedan aparecer de silencio o de vacío de no tareas, ¿qué hago? Uno, generalmente, no sabe qué hacer. No ha explorado cuáles son los deseos reales, cuáles son mis necesidades emocionales, qué necesito para nutrirme y estar a gusto conmigo mismo… Cuanto más ruido vayamos añadiendo al día a día, más nos apartamos de poder escucharnos y por ende de atender a nuestras necesidades. Si estas necesidades no hallan una respuesta, provoca que cada vez sea más intensa la incomodidad con uno mismo: insomnio, irritabilidad, fatiga cada vez más acentuada, estoy mal, pero no sé realmente por qué…

Insisto y lo remarco, la tecnología no es en absoluto mala. Es muy pero que muy necesaria, pero siempre que seamos nosotros los que seamos conscientes de cuándo usarla. Lo mismo lo podríamos llevar al otro lado: al hacer y hacer y no parar de hacer tareas, el trabajar y trabajar y no encontrar ni un momento de respiro… De nuevo, vamos a tener que hacer tareas más o menos gustosas y vamos a tener que trabajar, pero va a ser imprescindible que comencemos a observar cómo está siendo mi día y cómo puedo hacer para instaurar esos momentos de pausa y silencio para poder sosegar no sólo mi mente, sino mis emociones para encontrarme más a gusto.

Obviamente, no estamos acostumbrados a explorar y buscar qué es lo que nos gusta a hacer si hasta ahora todo ha sido un hacer o una vía de escape. Por tanto, no te frustre el comenzar a darte estos espacios vacíos y en silencio y no saber qué hacer. Comienza por explorar y ver cuáles son tus deseos, de una manera práctica para tu cotidianidad. Hazlo por escrito para que puedas ir viendo las ideas que van naciendo y a partir de ahí ya llegará el momento de llevarlo a cabo. Pero al igual que sucede con una receta de cocina, donde antes tengo que conocer los ingredientes, sucede igual con la receta de nuestro bienestar: necesito conocerme y explorarme. Esto va a requerir un tiempo y descubrirse a uno mismo. Sabiendo que habrá momentos más o menos agradables, igual que ingredientes más o menos gustosos, pero al final se trata de poderlos saborear y unificar de la manera más idónea para mí. No hay una receta única, hay TU receta. Pues tus necesidades son únicas, al igual que tú eres único en persona.

Antes te lanzaba una pregunta y era que, ¿Cómo podemos hacer para compaginar mi día a día para que quede tiempo para mí?

Al final habrás visto que el tiempo es el mismo para todos, sin embargo, como lo gestionemos y prioricemos va a ser muy diferente para unos y para otros. Por tanto, el primer paso es explorar cuáles son mis prioridades en la vida, y a partir de ahí, poder ir desarrollando el mapa que me permita que no tenga que estar 12 horas trabajando, por ejemplo. Si no, que encuentre momentos íntegros para estar con la familia, otros para el trabajo y otros, sumamente importantes, que vayas incorporando tiempos para ti. Por muy breves que te parezcan en un inicio, si es un tiempo íntegro y pleno para ti estás yendo por muy buen camino. De poco a poco, y unos días serán más fáciles que otros, podrás ir sumando un poco más de tiempo para ti. 

Por otro lado, a nivel tecnológico sé tú quién decides qué ver y cuándo verlo y no tanto tu estado de no saber qué hacer o estar nervioso o agitado. Pues podrás observar como en situaciones de nervios, revisa cuántas veces consultas el móvil en comparación a un día que estás sosegado. Verás qué te produce una situación y qué te produce otra. Esto te ayudará a comprender mejor cómo gestionar el tiempo de forma efectiva. 

Para poder adentrarnos en tu caso en particular y explorar de qué manera puedes ir conociéndote, descubriéndote, gestionando tus emociones y al final conseguir un grado de bienestar no dudes en contactarnos para asesorarte sobre el tratamiento más idóneo a tus necesidades.

 

Mónica Larruy Carrete – Abril 2022

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