¡Feliz año de la rata! El año nuevo chino

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El año chino se inicia cada año en una fecha diferente. El año nuevo chino coincide con el inicio de la primavera desde la visión de la Medicina China. Este año nuevo está dictaminado en un día de luna nueva. Se celebra en la segunda luna nueva después del solsticio del invierno boreal.  

Así pues este año, comenzó el 25 de enero de 2020. Y este año es el de la rata. Y entre los elementos de la tradición china, le corresponde al elemento metal. Por tanto, 2020 será el año de la rata de metal, siendo este signo el que impondrá su energía sobre los demás. 

¿Qué es esto de la rata?

Igual que nosotros tenemos el horóscopo, desde la cosmología china se hace referencia a 12 animales, como 12 canales energéticos (meridianos) principales rodean nuestro cuerpo. Estos animales son:

– Rata

– Buey

– Tigre

– Conejo

– Dragón

– Serpiente

– Caballo

– Cabra

– Mono

– Gallo

– Perro

– Cerdo

Las personas nacidas bajo el signo del animal emblemático rata son las fechas integradas dentro de los siguientes años: de 31/1/1900 a 18/2/1901,  de 8/2/1912 a 5/2/1913, de 5/2/1924 a 23/1/1925, de 21/1/1936 a 10/1/1937, de 10/2/1948 a 28/1/1949, de 28/1/1960 a 4/2/1961, de 5/2/1972 a 22/1/1974, de 19/1/1996 a 21/2/1985, de 07/02/2008 a 25/01/2009.

Cada uno de nosotros, tenemos un animal asociado. Este depende del año de nacimiento, teniendo en cuenta el inicio del año nuevo chino (a finales de enero o principios/mediados de febrero). De forma que las características del animal asociado estarán presente en la personalidad de cada uno. 

De cada animal emblemático rescatamos las características a desarrollar y a trascender. Y nos interesa tenerlo en cuenta, pues tienen su especial influencia en el período, una año del calendario chino, que rige cada animal. 

Venimos del año del cerdo; la mejor persona de los animales emblemáticos. Es un eterno niño grande, bonachón. No tiene en cuenta el reloj. Es auténtico. Obseso de la verdad. No le agradan las tensiones, los conflictos.

El cerdo nos recordaba que hay que cultivar el buen vivir, saboreando cada instante, buscando la placidez y el disfrute en el hacer. También que hay que cultivar las relaciones humanas, acrecentar la bondad, ser sencillo, inocente, entrañable, sincero…

La rata es el primer animal en la lista de los doce animales emblemáticos. Esto lo explica una conocida leyenda sobre el origen de la cosmología china: el emperador de Jade (primer gobernante del cielo en la mitología china), convocó una carrera de animales para establecer dicho orden dentro de la cosmología. Los animales debían cruzar un río. La rata engañó al buey para que la llevara a lomos, pero justo antes de llegar a la meta, la rata saltó y cruzó la línea por delante, convirtiéndose en el primer animal en llegar. Luego de la rata llegó el buey, a continuación el tigre, y así fueron apareciendo sucesivamente los doce.

En la cultura china, las ratas son vistas como un signo de riqueza y abundancia. Las ratas son inteligentes, astutas, de pensamiento ágil, exitosos; consiguen mucho con poco, de movimientos rápidos y precisos, se ajustan a las necesidades de cada momento. Al mismo tiempo, se satisfacen viviendo una vida pacífica y tranquila.

Las ratas son el animal más parecido al hombre, sus genomas son los más semejantes. Allí donde está el hombre, aparece una rata.

Las personas nacidas bajo el signo de rata se caracterizan por un gran intuición y astucia, en cuanto ven un peligro rápidamente huyen para salvaguardarse. El animal de la rata se caracteriza por preservar la vida, se encarga de encontrar los medios necesarios para hallarse bien y placenteramente. Es muy práctica y sabe perfectamente cuál es su objetivo. Tiene una capacidad excepcional de preveer y organizar. Se encarga de acumular para que nunca le falte de nada. Suelen ser personas que se manejan bien en las sombras, sin ser vistas pero gestionando y organizando todos los entresijos. 

Las personas bajo este signo son personas trabajadoras, les gusta trabajar en equipo. Tienen gran capacidad de aprendizaje y adaptación ante las situaciones. A su vez, tienen una vitalidad y un ánimo increíble, tiene un gran sentido del humor, no le gusta la soledad. Lo que más le influye es la falta de dinero para vivir, por ello si es necesario se «peleará» por dinero.

La rata percibe la belleza que hay en cada situación, una belleza más allá de las apariencias, la percepción de la auténtica belleza del interior.

Por su parte, el elemento metal presente en este 2020 simboliza tiempo de cosecha, de recoger frutos. Será por tanto buen año para quienes han invertido en proyectos en años anteriores, viendo ahora los resultados.

El metal se caracterizará este año con la asociación del Intestino Grueso. Dice el Su Wen (canon en la Medicina Tradicional China): el intestino grueso transforma y esa gran transformación, el intestino grueso la realiza por la vía del arrepentimiento, transforma los residuos que vamos depositando para recuperar de ellos el recuerdo de la luz de la aurora que haga que el ser humano pueda abrir cada mañana sus manos al sol para recibir un nuevo día. De la lágrima del arrepentimiento, ese mendigo que es el intestino grueso, recoge y devuelve a su origen, al gran lago de esencia, la gota de agua por el mal uso desperdicio. 

Este nuevo año 2020 se va a caracterizar  por dar un salto y despertar a la auténtica belleza, que es la vivencia de los sentimientos como un acto desesperado de amor de cada instante. Es el año de la encrucijada: año de la decisión firme, flexible, ondulada, generosa. Decisión adecuada, oportuna, precisa y creativa. La elección del camino a elegir para seguir el curso propio de la vida. De ahí, ¿qué tienes que cambiar o mutar? ¿Qué tienes que iniciar o finalizar? ¿Qué compromiso debes seguir? La DECISIÓN es TUYA.

¡Feliz nuevo año chino!

 

Mónica Larruy Carrete – Febrero 2020

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