Regula tu sistema digestivo gracias a la Medicina China

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En el artículo de hoy vamos a tratar nuestro sistema digestivo desde el abordaje de la Medicina China. Una de las preguntas claves cuando realizo la historia de vida del paciente es saber cómo son sus digestiones. Pues el aparato digestivo es un elemento muy importante que evaluamos para el estado de salud de la persona.

Basta con ver cuando hay un buen apetito. Cuando se come con gusto la comida, se suele gozar de un buen estado de salud. En cambio, cuando se sufren trastornos digestivos o alimentarios, o simplemente hay una falta de apetito, la salud suele ser más débil.

De ahí que desde la Tradición de la Medicina China, tanto el sueño como el apetito son dos elementos importantes para valorar el estado de salud de la persona. Si se duerme y come bien, va a haber una correcta evolución de la patología que se presente. Si por el contrario, uno o ambos de ellos no son correctos, habrá que estar alerta ante un posible agravamiento de la patología.

La digestión comienza desde el momento en que vemos la comida. Es en ese momento donde nuestras glándulas salivales comienzan a segregar saliva (como curiosidad comentarte que podemos  llegar a segregar entre uno y dos litros diarios de saliva). Será un indicio de cómo está nuestro apetito, si nos atrae o no, lo que vamos a ingerir. A partir de ahí continuamos con nuestra boca, la cual se encarga de ir triturando el alimento juntamente con las enzimas que componen la saliva para formar el bolo alimenticio que bajará al estómago a través del esófago.

Llegados a este punto cabe remarcar la importancia de una correcta masticación del alimento para facilitar el proceso digestivo. Actualmente los complicados horarios del trabajo a veces nos permite disfrutar de escaso tiempo para poder comer en condiciones. ¿Qué quiero decir con comer en condiciones? Simplemente, comer y no engullir. Es conveniente que se llegue a saborear la comida, que seamos conscientes del gusto de lo que estamos comiendo. Para ello, te animo que entre un bocado y el siguiente, puedas dejar los cubiertos en la mesa, y no volverlos a coger hasta que hayas acabado con ese bocado. De esta manera, te concederás un ritmo suave (sin prisas) durante la masticación.

Una vez llega el bolo alimenticio al estómago, éste es triturado y disuelto parcialmente, gracias a los jugos gástricos, en lo que se denomina quimo. Éste se pasará a través del píloro (abertura inferior del estómago que le permite comunicarse con el intestino delgado) hacia el intestino delgado. 

La digestión continuará ahora en el intestino delgado, gracias entre otros a la secreción de bilis y de jugos pancreáticos. Todos los nutrientes que queden y que puedan ser absorbidos, lo harán a través de la pared del íleon (sección final de intestino delgado). El residuo sobrante, una vez absorbida el agua en el intestino grueso, será lo que conocemos como heces. Las cuales son expulsadas a través de la evacuación. 

Hoy nos vamos a centrar en el Bazo-Páncreas y su acoplado el estómago para verlos desde la Medicina Tradicional China. Cada uno de ellos está compuesto por un canal energético principal. Concretamente, la energía del Bazo-Páncreas desciende, lo que dará lugar, por ejemplo, a falta de apetito, gases, hinchazón abdominal y diarreas. Por su parte, la energía del Estómago asciende, pudiendo provocar reflujos, vómitos, eructos.

Cuando en Medicina china hablamos de Bazo incluimos también al Páncreas y sus respectivas funciones. Ellos junto con el estómago son los órganos integrados dentro del Reino de la Tierra. 

En el anterior artículo que trataba sobre el otoño según la Medicina Tradicional China, si bien la respiración era nuestra alimentación celeste, el alimento es nuestra alimentación terrestre. Este alimento es nuestra gasolina. El combustible necesario que se transforma en ATP (Adenosín Trisfosfato); energía útil y a la vez este alimento nos va a ayudar para la formación de la sangre. 

 

Comencemos viendo el bazo-páncreas:

Desde la Medicina Tradicional China es el intendente, el gran distribuidor. Representa el centro. El centro siempre debe estar disponible. De ahí que la DISPONIBILIDAD sea la palabra clave de este distribuidor del grano. El bazo es el distribuidor de los sabores. Cada órgano está compuesto por un sabor principal. Y este sabor es el que nutre nuestra estructura.

Es en el bazo donde reside la REFLEXIÓN. Cuando la reflexión se vuelve obsesiva es capaz de anular la alegría, llevando a un estadio propio de tristeza, miedo, inseguridad… Anulando incluso el movimiento.

 

Esto-mago:

La propia palabra ya nos lo dice. Estamos ante un mago  ☺ Concretamente, desde la Medicina Tradicional China el estómago es el laboratorio de la alquimia, donde se realiza la transformación básica del alimento. El estómago asimila los nutrientes. Y el bazo, como hemos visto, distribuye los sabores.

Bazo-Páncreas (órgano yin) y estómago (entraña yang) conforman una unidad. El sabor que corresponde con el centro (el reino de la Tierra) es el dulce – insípido. No se trata del dulce adulterado que nos encontramos en gran parte de los alimentos procesados. Sino del sabor propio y naturalmente dulce que encontramos, por ejemplo, en los cereales. Es a partir de este sabor, que se conducirán el resto de sabores.  

A nivel fisiológico, le corresponde al Páncreas la función de excreción de insulina para regular la cantidad de azúcar (dulce) en sangre. Es por ello, que es responsabilidad de este reino de la Tierra el convertir cualquiera de los sabores en un sabor dulce para ser utilizado como “gasolina”.

Nuestro organismo estará en un correcto grado de bienestar a partir de la capacidad de respuesta que tiene el reino de la Tierra para conseguir que el flujo del conjunto de la energía pueda ser utilizable. Si esta transformación energética puede ser usada como energía útil y puede ser distribuida, no se dará lugar al estancamiento propio en situaciones de déficit del reino de la tierra (Bazo-Páncreas y Estómago). Si por el contrario, esta función no puede realizarse de manera satisfactoria es cuando se entrará en declive físico del organismo. Ya que las alteraciones de este reino afectarán debilitándose al resto del conjunto de órganos.

Por tanto, estamos viendo la gran importancia de regular el aparato digestivo. Para ello habrá que tener muy en cuenta:

– Apetito. ¿Cómo está siendo el apetito? ¿Cuál es la relación con el alimento?

– Digestión. ¿Cómo se está comiendo? ¿Cómo está siendo la digestión? ¿Cómo se están o no absorbiendo los nutrientes? ¿Cómo responde el organismo ante lo que se come ?

– Evacuación. ¿Cómo son las heces? ¿Con qué regularidad se va al WC?

Estas son unas primeras preguntas para comenzar a evaluar el estado del aparato digestivo, y posteriormente, poder regular tu aparato digestivo gracias a la Medicina China. Actualmente, son muchas las patologías relacionados con el sistema digestivo: gastritis, hernia de hiato, colon irritable, enfermedad de Cron, alergias/intolerancias, hemorroides, infección de Helycobacter Pylori, diverticulitis, dispepsia, etc. Una lista extremadamente larga donde entran en juego muchísimos factores a evaluar con el fin de dar respuesta de una manera satisfactoria.

Ven a nuestro centro, y gracias a terapias como la acupuntura, la Digitopuntura/Tui Na y la práctica de Chi Kung (Qi Gong), todos ellos integrados en la Medicina China, daremos respuesta a tus problemas para ayudarte a regular tu aparato digestivo. No dudes en contactarnos para facilitarte información sobre nuestras terapias naturales y encontrar un tratamiento ajustado a tus necesidades.

Te dejamos por aquí un breve vídeo en el que te ofrecemos un automasaje Tui Na y un ejercicio de Chi Kung que puedes realizar cómodamente en caso para favorecer y mejorar tu digestión:

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