El otoño según la medicina tradicional china (primera parte)

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Comienzan a cambiarse las hojas de los árboles. Se inicia el aquietamiento ¡Ya tenemos aquí el otoño!

En este artículo vamos a ver cómo está vinculado el otoño con la Medicina Tradicional China y cómo reacciona nuestro organismo en esta estación. Este es el primer artículo de uno segundo que te ofreceremos dentro de 15 días.  😉

El otoño es la estación del año en que todo empieza a aquietarse, el ritmo que hemos tenido durante el verano; más hacia afuera, va cambiando poco a poco hacia un ritmo más hacia adentro, calmandose, para preparar la llegada del invierno.

Para nosotros desde la Medicina Tradicional China el otoño lo asociamos con el Reino del Metal. En este reino es donde reside el recuerdo. Así que no es de extrañar que en estos meses uno esté recordando ciertas situaciones vividas.

El recuerdo que tiene el metal es como el color que lo representa: el blanco. Porque en el blanco están todos los colores; es el color que los contiene a todos. El blanco representa la síntesis del movimiento de los colores, el metal representa todas las potencialidades de movimiento del hombre.

El reino del metal es la culminación del yin, pero no del máximo yin. El máximo yin se producirá en el siguiente reino; el agua. En él se alberga la semilla que guarda en su interior todas las potencialidades del ser, ese germen de vida que tiende a la expansión, a crecer y desarrollarse.

En el metal es donde se rescata el recuerdo de todos los reinos, y en base a ese recuerdo y a esa experiencia permite, en esa quietud, el continuar. No se acaba nada. 

El órgano que se corresponde con el reino del metal es el pulmón y la entraña asociada es el intestino grueso.

En el movimiento metal hay una intercomunicación activa entre lo celeste y lo terrestre. Para la tradición, el pulmón se encarga de asimilar lo celeste a través de la respiración y el intestino grueso se encarga de la desasimilación de lo terrestre.  El metal sería el regulador de los residuos terrestres y de la alimentación celeste.

Este vínculo tan estrecho entre órgano y entraña nos lleva a que en muchos problemas pulmonares, tengamos que revisar cómo está la función de la entraña; intestino grueso, de eliminar lo impuro.

El estreñimiento (constipación intestinal) supone una retención excesiva de yin, lo que va a dificultar la asimilación de la respiración.

Muchas veces, trabajando el intestino grueso para que se elimine lo impuro favorecemos el proceso respiratorio / proceso pulmonar, debido a ese vínculo entre el órgano y la entraña. De la misma manera, respirando adecuadamente podemos aliviar, incluso solventar problemas del tránsito intestinal. Por otro lado, sabemos que si sufrimos una diarrea no tenemos energía suficiente para que el pulmón cumpla su función.

Para la tradición, el pulmón es “el maestro de la energía”, es el que da vitalidad al organismo, a toda la estructura. Esa vitalidad que nos permite continuar y avanzar.

Además, el pulmón, la respiración, mueve nuestras aguas. En éstas se depositan las energías hereditarias: Yuan Qi, Zong Qi y Jing Qi:

– En la inspiración se mueve la energía original Yuan Qi, asociada a los riñones (reino del agua) y al hígado (reino de la madera).

– En la espiración se mueve la energía cromosómica Zong Qi, asociada al corazón (reino del fuego) y al pulmón (reino del metal).

– En las pausas es donde se unen esas dos energías gracias a la energía intermediaria Jing Qi, asociada al bazo (reino de la tierra).

Como puedes ver, en la respiración se encuentra involucrado todo el organismo y ante la existencia de una sintomatología pulmonar habrá que indagar cómo se encuentran los otros reinos. 

Ante un proceso de alteración respiratorio como el asma, si el problema es inspiratorio estarán implicados riñón e hígado, si el problema es espiratorio la implicación corresponde al pulmón y al corazón.

La respiración es un acto solidario. Tiene un sentido universal, es común a toda la humanidad. Lo que inspiramos ha sido, posiblemente, espirado por otras personas. Es por ello que el aire que respiramos viene impregnado de información, de emociones y sentimientos de otras personas, y a su vez cuando respiramos nosotros transmitimos las nuestras.

Rescatar las técnicas respiratorias adecuadas sería una forma de prevenir la enfermedad. Si la respiración se regula adecuadamente podemos controlar un estado de angustia, de ansiedad, de miedo o de cualquier otro tipo de emoción. Incluso tal como está demostrando la medicina actual se relaciona el desarrollo de la enfermedad tumoral con una alteración de la respiración. 

A través de nuestra respiración podemos modificar nuestras emociones, nuestro contacto con la realidad y nuestra concepción de la relación que tenemos con el entorno. Ello nos lleva a que si controlamos adecuadamente nuestra respiración, podemos actuar terapéuticamente sobre las enfermedades psicosomáticas, psíquicas y en las afecciones en que existe éxtasis de líquidos y de sangre (varices, edemas, ptosis de vejiga, útero, estómago).

La respiración debe perseguir expulsar al máximo todo el estancamiento y la contaminación interna que se tiene.

“Respirar es un milagro constante. Respirar adecuadamente es cómo resucitar todos los días.” Por ello, os dejamos un video muy interesante sobre cómo respirar adecuadamente. ¡Esperemos que os guste el vídeo, así como este artículo sobre el otoño según la Medicina Tradicional China!

Mónica Larruy Carrete – Octubre 2019

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