EL OTOÑO SEGÚN LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA (Segunda parte)

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En el anterior artículo sobre la medicina tradicional china en otoño, estuvimos viendo la visión que tiene la medicina oriental sobre esta nueva estación del año que acaba de llegar. Si no lo has leído, te recomendamos leerlo para poder seguir ahora con este nuevo artículo en el que terminaremos de ampliar la información.  😉

¿Lo has leído ya? Continuemos entonces ¡Vamos a ello!

El otoño está asociado al reino del metal. En él se reúne el recuerdo. El recuerdo es la vivencia permanente del instante. En este reino reside la información de lo más ancestral, de lo instintivo. Algunos lo denominan como la memoria celular. 

En el sentido de la entidad psíquica del metal tendremos: el recuerdo como sentimientos “normales” y la melancolía como sentimiento patológicos. El recuerdo se puede convertir en melancolía, y pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Es como vivir en el pasado.

El artista Bécquer junto con otros artistas de la época del romanticismo murieron a causa de enfermedades pulmonares (tal como vimos en el anterior artículo, vinculada esta patología al reino del metal). Estaban impregnados de esta melancolía. El sentir melancólico sería esa ausencia de recuerdo de lo que uno tiene que hacer aquí, ese no identificar cual es mi proyecto. La experiencia pasada debe servir para avanzar, no para anclarse en ella. 

También vimos la importancia que residía en la respiración. Y la diferencia de cómo beneficiar nuestro organismo cuando se lleva a cabo una respiración consciente vs una automática. Dentro del reino del metal se encuentra el pulmón y el intestino grueso. El pulmón es el responsable de la alimentación celeste. Todo el organismo respira a través del pulmón. Nuestra piel también respira. 

Al reino del metal no le gusta ni el frío ni el calor, por lo que hay que protegerse de las temperaturas extremas. El pulmón se expande en el vello corporal. La escasez de vello indica debilidad del metal. La energía celeste de la que surge este reino es la vacuidad, la ausencia de todo. La piel es una proyección de la energía del pulmón. Toda nuestra piel es como un pulmón muy grande. Todas las afecciones psíquicas y emocionales se van a reflejar en la piel. Cabe remarcar que personas que presentan una excesiva sequedad en la piel existe una mayor probabilidad de desarrollar una enfermedad pulmonar. Los poros son el reflejo de la energía del pulmón. Intervienen en el mantenimiento de la temperatura corporal.

En el pulmón reside el “alma sensitiva”, esa que nos hace reaccionar ante una situación de peligro, por el recuerdo que tiene de haber experimentado una determinada situación desagradable o dolorosa.

El pulmón marca el inicio de la vida. Cuando se da a luz a un recién nacido, con el primer llanto, se inicia la respiración pulmonar y con ello la vida. Es el primer alimento. Asimismo, el cese de la respiración es el que marca el fin de nuestro caminar en esta vida.

El sabor que se relaciona con el metal es el picante. El picante nutre al pulmón y activa a los demás sabores. Te recomendamos, que muy especialmente en esta estación, el uso del picante, sin excederse (pues en exceso puede llegar a generar irritación): pimienta, jengibre, ajo, cebollino, guindilla, cayena, etc. Puedes incorporarlo fácilmente en infusiones, cremas o sopas. Con ello conseguiremos favorecer la circulación sanguínea evitando estancamientos. Muchos de estos alimentos actúan como antibióticos naturales. Otros como antioxidantes. 

Para esta estación es importante que prestemos atención a nuestro sistema inmune, reforzandolo con complementos naturales como:

– Jalea real fresca en ayunas.

– Própolis. 

– Tomillo, puedes tomarlo en sopa o infusiones.

– Equinácea.

– Alimentos fermentados, como el kéfir, son una fuente de probiótico.

– Alimentos ricos en vitaminas A, B y E: vegetales verdes, zanahorias, calabazas, frutos secos, aceite de oliva, legumbres, cereales, etc.

A la vez te brindamos un sencillo automasaje que podrás realizar estimulando dos puntos de acupuntura/digitopuntura: 

1) 36E: Zu San Li – Divina indiferencia terrestre.

Localización: a 4 traveses de dedos de la punta de la rótula en la parte externa de la tibia, en un hueco.

Es un punto tierra. Propulsor del movimiento y punto maestro de rodillas.

Estimulando este punto, se consigue:

– Activar el nervio vago y consigue potenciar la inmunidad.

– Aumentar los glóbulos blancos (nuestras defensas).

– Tonificar la sangre y la energía. Regulariza la energía nutritiva y la energía defensiva.

2) 11IG: Qu Chi – Estanque sinuoso.

Localización: en el rado radial del brazo, con el codo doblado en el extremo del pliegue de flexión.

Es un punto tierra.

El intestino grueso junto con el estómago forman el canal unitario  Yang Ming.

Algunas indicaciones:

– Inmunidad.

– Problemas en el intestino.

– Bajar el calor del yang ming: fiebres, eccemas, bajar tensión, …

– Dolores en los dientes.

– Punto de dolor local.

– Refresca la memoria.

Confiamos que te sean prácticos estos consejos para llevar un espléndido otoño gracias a la Medicina Tradicional China. Y no olvides, que tenemos a tu disposición nuestras consultas individuales para poder profundizar al detalle en tu sintomatología mediante la medicina tradicional china.

Mónica – Octubre 2019

Una respuesta

  1. Carmen viñals
    | Responder

    Moltissimes gràcies, excelent!!!

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